Prohibición en Guadalajara, Jalisco - México

Razones pastorales para una prohibición

A todos los miembros de la Iglesia Diocesana:

Los saludo con afecto de hermano y servidor y les deseo que el Espíritu Santo les conceda ser fieles a Jesucristo en su Iglesia.

Desde hace varios años se viene difundiendo la «Asociación de la Virgen del Rosario del Pozo» que pretende propagar la devoción a la Santísima Virgen María basada en supuestas apariciones a tres niños, en el año de 1953, en el Municipio de Sabana Grande, Barrio Rincón, Sector de «El Pozo», Puerto Rico.

La Iglesia, desde la antigüedad ha favorecido la verdadera devoción a la Virgen María. Así lo expresó recientemente en el Concilio Vaticano II: «Recuerden los fieles que la verdadera devoción no consiste ni en un sentimentalismo estéril y transitorio, ni en una vana credulidad, sino que procede de la fe auténtica, que nos induce a reconocer la excelencia de la Madre de Dios, que nos impulsa a un amor filial hacia nuestra Madre y a la imitación de sus virtudes» (L.G., n. 67).

Por otra parte, los obispos son los auténticos maestros de la fe en la Iglesia y los encargados de vigilar que no se infiltren errores o prácticas que no estén de acuerdo con la doctrina de Cristo. El mismo Concilio Vaticano II afirma lo siguiente: «Deben, pues, todos los obispos promover y defender la unidad de la fe y la disciplina común de toda la Iglesia» (Ibid., n. 23).

Después de un largo proceso, de un estudio profundo de los hechos y de una madura reflexión, los Obispos de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña, fieles a la misión recibida del Señor Jesús, de cuidar a la grey confiada, han hecho la siguiente declaración:

1) Reiteramos nuestra negativa a considerar como manifestación sobrenatural las pretendidas «apariciones y mensajes de la Virgen del Pozo».

2) Recordamos que la disolución de la «Asociación de la Virgen del Rosario del Pozo», está en plena vigencia, no importa los distintos nombres o incorporaciones con que de hecho se le está dando continuidad. El grupo o conjunto de personas que se hallan envueltas bajo las diversas denominaciones de la Virgen del Pozo, no deben esperar ninguna aprobación eclesial bajo los objetivos, contenidos doctrinales y medios con que está funcionando y presentándose actualmente.

3) La así llamada misión y su contenido doctrinal, particularmente en su referencia a la «Nueva redención del mundo por medio de María», no corresponde a los parámetros del Evangelio y carece de fuerza y signo eclesial. Igualmente el llamarse «Nueva Estirpe elegida, etc.», al margen de los demás fieles bautizados, es pretensión condenable («Mensaje a los devotos de la Virgen del Rosario del Pozo», marzo 17 de 1997).

Dado que la «Asociación de la Virgen del Rosario del Pozo», desde hace tiempo ha llegado a la Arquidiócesis de Guadalajara y se ha querido difundir sin la debida aprobación, el Emmo. Sr. Cardenal Dr. D. Juan Jesús Posadas Ocampo envió a todos una Circular con fecha del 15 de enero de 1992, en la que trataba ampliamente todo lo que se refiere a la misma Asociación y exhortaba a los fieles a que dejaran esta organización, ya que no estaba de acuerdo con las normas de la Iglesia, contenidas en el Derecho Canónico y con las disposiciones de los Obispos, pidiendo a los seguidores que encauzaran su piedad hacia una verdadera devoción mariana, como característica de la fidelidad a la Iglesia y del compromiso en el apostolado.

Es de lamentar que en la actualidad se siga difundiendo indebidamente la devoción a las supuestas apariciones de la Virgen del Rosario del Pozo en varias diócesis de México y en especial en Guadalajara, por medio del Sr. Lic. D. Luis Eduardo López Padilla, que es uno de los entusiastas y propagadores de esta falsa devoción, a través de conferencias, venta de libros y cassettes. Esta propaganda la hace a veces de manera explícita y en otras ocasiones implícita.

Tanto los miembros de esta Asociación como el Lic. Luis Eduardo López Padilla, afirman que ya han sido aprobadas por la Iglesia las mencionadas apariciones y su Asociación, lo cual da la impresión que se trata de una Iglesia paralela que no toma en cuenta las sabias orientaciones de la Jerarquía Católica, ya que esto es un signo de comunión en la unidad y en la caridad como Cristo mismo lo quiso, al darle a su Iglesia el don del Espíritu Santo.

Las publicaciones de los miembros de dicha Asociación, interpretan la Sagrada Escritura según sus propios intereses y no siguen absolutamente el Magisterio de la Iglesia. «Los contenidos doctrinales proyectan un trasfondo del New Age y una devoción mariana sin proporciones dentro de la Cristología y la Eclesiología. Para la propagación de la ‘devoción’ han usado intensa y efizcamente las pautas del mercadeo, con los medios de comunicación social hábilmente manejados» (Carta de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña a Mons. Sergio Obeso Rivera, Presidente de la Conferencia Episcopal Mexicana, Junio 30 de 1997).

Pido a los Señores Párrocos y Capellanes que velen fielmente por conservar la pureza de la fe y las buenas costumbres, sobre todo en lo que respecta a la «Asociación de la Virgen del Rosario del Pozo», para que no se infiltre en sus respectivas comunidades, ya que no goza de ninguna aprobación de la Santa Sede ni de los Obispos, y se ofrezca a todos los fieles insertarse en la pastoral diocesana, en íntima unión con el Obispo y con el Pastor de la comunidad, para que así se exprese la unidad y fidelidad de la Iglesia de Jesucristo.

Tengan también en cuenta los Rectores de los Templos, que al acercarse el Tercer Milenio se propicia de muchas formas un nuevo «Milenarismo» que pone en peligro la fe católica, por lo que es necesario afianzar los criterios del Evangelio para afrontar todas estas corrientes de mensajes fatalistas y destructores, que quieren mover a la conversión a través del temor y del miedo, en lugar de promover el amor que Cristo inculcó a sus discípulos.

Espero que todos los miembros de nuestra Iglesia Diocesana fortalezcan y propaguen la verdadera devoción a la Santísima Virgen María por la que somos conducidos a Cristo su Hijo, y por de Él al Padre, en el Espíritu Santo, y así podamos imitar las virtudes de la «Esclava del Señor», que es el modelo de vida cristiana para toda la Iglesia.

Guadalajara, Jal., a 20 de mayo de 1998.

Juan Cardenal Sandoval Íñiguez,

Arzobispo de Guadalajara.

Juan Pablo Preciado Ramírez, Pbro.

Secretario.

“Virgen del Rosario del Pozo” • Aclaraciones para devotos:

La Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano, señala en un documento, que la documentación de los devotos a la «Virgen del Rosario del Pozo», presenta diversos problemas. En algunos de sus textos sostienen proposiciones no conciliables con la fe cristiana, particularmente en temas como Dios y la Creación (más en concreto, sobre la Creación y el papel de Satanás), de la Doctrina Trinitaria (marginada y dejada de lado), de la Mariología (que distorsiona la imagen de la Virgen María, y la coloca en el lugar de Jesús), y otros temas más.

A la Congregación para la Doctrina de la Fe le preocupan ciertas actitudes de los devotos que exageran el valor de la obligación de las promesas que hacen algunos de ellos, y la importancia de ciertas prácticas ascéticas.

Este Dicasterio, queriendo ofrecer a tales devotos la oportunidad de dejar atrás las ambigüedades doctrinales y morales apenas indicadas, les propuso una «Declaración» para ser firmada por sus principales líderes, a saber, Sr. Juan Ángel Collado, Sr. Ricardo Ramos Pesquera y quienes forman parte de los que ellos llaman «Las siete columnas». De ser aceptada, quedaría clara su posición en la Iglesia Católica.

Se les pide a los promotores de grupos de fieles de la Virgen del Pozo, que se abstengan de inducir a otros a llevar a cabo prácticas ascéticas particulares, o a emitir promesas que comporten compromisos notables en el ámbito espiritual o moral sin autorización de la autoridad eclesiástica. Además, no deben proponer doctrinas que puedan ser consideradas ocultas, reservadas o confidenciales.

En esta Diócesis de Guadalajara se incentivó esta advocación, y muchos de los devotos que se adhirieron a ella, lo hicieron ignorando la situación en la que se encontraban sus líderes, por lo que también deben estar enterados y abstenerse de desvirtuar su devoción a la Virgen María.